miércoles, 11 de octubre de 2017

Mujer de café





Allá por el Mayarí de Cienfuegos, en medio del macizo montañoso de Guamuhaya comprendido en el término municipal de Cumanayagua, donde café y árboles conforman el imperio de la Naturaleza, vive Madelaine Silvera Labrada, reina de la finca Los Sarmientos, nombre que se le atribuye al lugar por el apellido de los anteriores propietarios.
En medio de aquel vergel, ahora lacerado por los vientos del huracán Irma pero en franco proceso de recuperación, ella y su esposo Cándido le sacan provecho a más de 4 hectáreas plantadas de café de excelente calidad.

sábado, 19 de agosto de 2017

La mujer bajo el sombrero




Cuando durante una visita por el Jardín Botánico de Cienfuegos (JBC), alguien me la presentó, y escuchó la palabra periodista, noté cierta reticencia a conversar. Pero no hubo barreras, pese a un incidente amargo que recuerda con un reportero, saqué mi mejor herramienta en el oficio, esa de lanzar una andanada de preguntas, de la que resulta muy difícil que alguien se resista. Hilda Rangel Andrade es de esas mujeres luchadoras, que tiene un montón de proyectos pensados y concretados. Hace 22 años trabaja en el JBC, cuando recién graduada como Bibliotecaria solo encontró plaza de secretaria del director de la institución.

domingo, 9 de julio de 2017

María y la gracia de sanar




María Elena Hernández Quintana es enfermera hace más de 45 años y reconoce sin remilgos que tiene 67 de edad, porque los ha vivido con intensidad y se considera una mujer plena. Se graduó allá por el 1972, en Trinidad, la entonces capital del Regional Escambray, provincia de Las Villas. Usa el traje blanco del oficio y la cofia con lista azul, en señal de que es la jefa de Enfermería del Policlínico de San Blas, en la serranía cienfueguera, otrora hospital, rodeado de empinadas montañas y justo donde comienza la Loma de la Ventana, peligrosa y empinada subida hasta el corazón mismo del macizo de Guamuhaya.

La abuela de todos





Tiene 84 años, es nativa del carismático pueblo de Congojas, en Cienfuegos, y desde hace dos años, aproximadamente, vive en Rodas, la cabecera municipal, en el Hogar de Ancianos que da cobertura a dos territorios, además, Aguada y Abreus. Tiene perfecta movilidad, amplia sonrisa, y unos bellísimos ojos azules.
Le pregunto con cierta reticencia, porque es una interrogante difícil en estos casos: ¿Tiene hijos? “No tuve”, ¿y su esposo, vive con usted acá? ¿Falleció? “No, nunca me casé ni tuve hijos, ¿no has escuchado que en todas las familias del campo siempre había una solterona? Ah, bueno, pues en la mía fui yo.